
Alexander Rodchenko nos mostró su necesidad, en el primer tercio del siglo XX, de mostrar las cosas sencillas y cotidianas desde un punto de vista diferente: el suyo. Este fotógrafo ruso hizo experimentar al mundo a partir de 1925, cuando compró su primera cámara portatil, la libertad fotográfica y la profundidad en los tiempos de revolución.
También podemos observar sus expresiones, a través de sus fotomontajes donde aprecia su fascinación por la tecnología y toda una oleada de nuevas industrias. Rodchenko supo aunar desde las cosas más simples hasta los complicados engranajes de piñones de una fábrica en la urbe. ¿Su clave? la perspectiva.
Después de la exposición pudimos mantener un coloquio con otro gran fotógrafo, con el que en un vips comentamos bromas y estilos de perspectivas.


